Alimentación
Calidad nutricional, estructura de comidas y saciedad.
Un programa para personas que desean trabajar el exceso de peso desde una perspectiva más completa, integrando alimentación, conducta, emociones, descanso, estrés, actividad física y salud metabólica. El objetivo no es vivir a dieta, sino comprender qué factores mantienen el problema y construir cambios sostenibles.
Calidad nutricional, estructura de comidas y saciedad.
Patrones repetitivos, automatismos e impulsividad.
Relación entre estrés, ansiedad y alimentación emocional.
Glucosa, sueño, actividad y composición corporal.
Actividad física progresiva, fuerza y menos sedentarismo.
Hambre, saciedad, sueño insuficiente, fatiga, resistencia a la insulina, sedentarismo y entorno alimentario pueden modificar la facilidad con la que una persona regula su ingesta y mantiene hábitos.
Estrés, ansiedad, frustración, autoimagen, pensamiento de “todo o nada” y alimentación emocional pueden dificultar la adherencia. Por eso trabajamos estrategia física y conductual.
Puede coexistir con aumento de grasa abdominal y alteraciones metabólicas.
Reduce el gasto cotidiano y puede deteriorar capacidad funcional.
La masa muscular es relevante para salud metabólica y autonomía.
Puede afectar apetito, energía y capacidad de autorregulación.
Puede favorecer alimentación impulsiva y reducir la adherencia.
La comida puede convertirse en regulación rápida del malestar.
Los ciclos de restricción extrema pueden dificultar una relación estable con la alimentación.
Horarios, trabajo, familia y disponibilidad de alimentos condicionan decisiones.
Los cambios hormonales pueden coincidir con modificaciones de composición corporal.
Requiere diagnóstico y tratamiento médico; los hábitos pueden trabajarse de forma complementaria.
Glucosa, presión arterial y lípidos requieren valoración sanitaria además de cambios de estilo de vida.
Algunos tratamientos y enfermedades pueden influir en el peso y requieren coordinación médica.
Buscan un enfoque menos restrictivo y más sostenible.
Comen con frecuencia ante estrés, ansiedad o frustración.
Pierden peso temporalmente y después recuperan los hábitos anteriores.
Necesitan un plan realista para volver a moverse.
Desean mejorar hábitos relacionados con salud metabólica.
Observan cambios de peso y composición corporal.
El coaching trabaja especialmente adherencia y cambio conductual.
Desean complementar su seguimiento con cambios estructurados de hábitos.
Revisamos alimentación, horarios, sueño, estrés, actividad, hambre y principales dificultades.
Definimos cambios concretos en alimentación, movimiento, hábitos y conducta, priorizando lo viable.
Trabajamos recaídas, obstáculos, autonomía y prevención del efecto rebote.
Este programa es complementario y educativo. No sustituye evaluación médica, tratamiento farmacológico, psicoterapia ni seguimiento dietético-nutricional clínico cuando estén indicados. No suspendas ni modifiques tratamientos prescritos sin consultar al profesional sanitario responsable.
Completa tus datos e indica el objetivo principal que deseas trabajar. La solicitud se enviará por WhatsApp.
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